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En la entrada anterior os decía que iba a escribir sobre Roger Moore (1927-2017) y su relación con Venecia. Fijaros que este actor debutó como 007 en ‘Vive y deja morir‘, donde había una escena carnavalera, pero no en la ciudad de los canales.

Su personaje de James Bond aún tardaría un poquito en visitarla, aunque quizá su forma de atravesar la Piazza San Marco es la más divertida que se haya visto nunca en el cine. Lo que quizá tampoco sabéis es que teóricamente visitó Venecia antes, metido en la piel de otro héroe de ficción. Seguid leyendo, que os lo cuento.

El elegante actor británico fue el tercero en interpretar al famoso agente secreto de Ian Fleming, pero ya antes era famoso en la televisión, gracias a varias series, en especial ‘Ivanhoe‘ (1958-1959) y, después, ‘El Santo‘ (1962-1969). En esta última encarnaba a Simon Templar, un simpático investigador con aires de Robin Hood.

Pues bien, el segundo episodio de su quinta temporada se tituló ‘Interludio veneciano’ (1966), donde Templar solucionaba un caso en Venecia. ¿La real? ¡Nooo! La serie se rodó siempre en los estudios Elstree de Hertfordshire, al sur de Londres, usando diferentes técnicas para simular otras ubicaciones, como los típico telones de fondo pintados o las retroproyecciones.

Michaela Clavell, Roger Moore y Lois Maxwell, en ‘Octopussy’ (1983).

Otra cosa curiosa de ese capítulo fue la presencia de una actriz que había estudiado junto a Roger Moore en la Royal Academy of Dramatic Arts, allá por el año 1944, una gran amiga suya con la que volvería a coincidir, ya como 007: Lois Maxwell (1927-2007), la entrañable señorita Moneypenny de las 14 primeras películas de James Bond.

Pero volvamos a Roger Moore. Tras volver a triunfar en la tele con ‘Los Persuasores‘ (1971-1972), una serie sobre dos millonarios aventureros coprotagonizada por Tony Curtis, que mezclaba comedia, intriga y acción, el actor británico aceptó hacer de Bond. Fue el tercer James Bond, tras Sean Connery (1930-2020) y el fallido intento de George Lazenby (1939).

Roger Moore, junto a la Piazzeta dei Leoni, con la Piazza San Marco al fondo.

Como os decía, la visita de 007 a Venecia se hizo esperar. No sería hasta su cuarta aventura (espacial, por más señas), ‘Moonraker‘ (1979), undécima película de la saga. Pero hay que reconocer que su entrada en la ciudad de los canales fue de las que se recuerdan: con una góndola-hovercraft paseando por la Piazza San Marco.

En la trama, Bond viaja a Venecia para investigar dónde está el laboratorio secreto del malvado Hugo Drax (Michael Lonsdale). Y 007 llega a la ciudad en góndola, claro. La maneja su gondolero Franco (Claude Carliez), que le deja en el embarcadero del Bacino di San Marco. Atraviesa la Piazzeta, con sus bellas farolas, y luego la Piazza, y busca la Cristalería Venini en la coqueta Piazzeta dei Leoni.

La góndola-aerodeslizador, pasando por la Piazzetta hacia San Marco.

Más tarde, cuando Bond pasea por un canal en su góndola, un sicario mata al gondolero con un cuchillo, pero el agente logra matarle. Dos secuaces del malvado Drax intentan matarle, así que 007 aprieta un botón, que transforma la barca en una lancha para huir de los asesinos.

Estos inician una trepidante persecución por los canales hasta llegar de nuevo al embarcadero del inicio, donde Bond convierte su góndola en un aerodeslizador que se adentra en la Piazza San Marco ante el asombro de los cientos de turistas allí presentes.

En otras escenas venecianas, Roger Moore pasea por algunas fondamente (muelles) del distrito de Cannaregio, pasa también frente al famoso Squero di San Trovaso en Dorsoduro y visista el Museo de Vidrio Antiguo Murano. Y como imprescindible cita amorosa, qué mejor que el famoso Hotel Danieli de la Riva degli Schiavoni, con la magnifica perspectiva de San Giorgio justo enfrente.

Os dejo este mapa de situación para que os hagáis una idea de los escenarios de rodaje, que podéis encontrar al completo en ‘Venecia de cine‘.